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2 Octubre 2026
CyberGuardo Danny Duran expresa
su remordimiento y tristeza
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Una frase común en todo el mundo es que ‘la vida es corta’ así que debemos disfrutarla al máximo todo que puedemos. Yo No creo en los deseos. Estan vacios. Solo creo en las promesas y en la profunda confianza que tengo en Dios para que me fortalezca en el amor, la confianza y el compromiso. Pero debo expresar la profunda tristeza que siento por la gente de este mundo terrenal. De verdad. Veo tanto sufrimiento. Tanto dolor en los ojos de la gente que encuentro. Y veo tanta maldad cometida contra gente que no debe ser maltratados así. Pero lo que más me duele en este mundo es la dureza del corazón humano – que tarda tanto en perdonar a los demás. En aceptarlos — Y en habrir sus corazones y encontrar el camino de regreso a la salvación de Dios. Yo Lo he visto. Lo he presenciado. Porque me paso a mí. Sí. Miro en todos los días en todo el mundo. Cómo los hijos y hijas, las madres los padres se pongan distancian entre sus queridos, sus familias, por las diferencias de opinion en sus cortas vidas. Mis padres no me hablaron desde que tenía 17 años. Fue un dia de los mas malditos en todo mi vida. Ese dia regresé del trabajo con comida para todos, y todos me miraron como si yo mate a alguien. Nadie me hablaba. Una hora paso, y se cabo todo. Me abandonaron y me dijeron que no era bienvenido en sus hogares. Mi abuela también me dijo que me fuera. Me dijeron palabras que me hicieron sentir como basura ese triste día. Yo no lloraba. Pero ese dia, si llore. Deje la comida que compre en la mesa. Me empaque – y me fui de la casa por siempre. Me fui a vivir a mi coche por casi un año y nunca regresé a casa. Toda mi familia me abandonó porque yo guarde secretos de mi vida personal. Solo porque encontraron revistas gay debajo de mi colchón, y perdi 15 años que nunca se va reponer. Nunca.
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Ahora tengo 32 años. Aunque mis padres, incluyendo a mi abuela, finalmente me aceptaron y me dejaron tocarlos y abrazarlos de nuevo desde que tenia 17. Ahora todos se han ido. Mi abuela murió ayer, y ella fue quien me crió desde mi nacimiento hasta que tenia 16 años. Mi mama nunca me cuidaba, pero la queria mucho. Mi madre murió el año pasado. Mi padre murió hace unos meses. Yo lo queria mucho a mi papa. Pero el no quizo juntarse conmigo. Dijo que yo lo traicione porque no quize irme con el para Argentina. Cuando se fue, ni me abrazo. Y mi hermanito pequeño murió hace 5 años (2021). El tenía 14 años. Lo que duele tanto es todo ese tiempo — los 14 años— que estabanos separado – y nunca hablamos. ¿Por qué? La dureza del corazón humano. ¿Por qué tenemos que esperar tanto para sanar & perdonarnos – y aceptarnos mutuamente? ¿De verdad vale la pena desperdiciar todos esos años, para finalmente perdonar y aceptar, y luego no tener tiempo para disfrutarlo? Me hace llorar mucho. Todo ese tiempo… perdido. Cuando finalmente dicen “Siento haberte rechazado todos esos años”, lloramos y nos abrazamos, y al mes siguiente, se van. Se mueren. Los sentimientos agridulces me dan ganas de regresar a mi licor, mis cigarrillos y mi marihuana, todo lo que forma parte de mi pasado. En cambio, busco a Dios para que me sane y seque mis lágrimas. El vive dentro de mi corazon. Realmente he odiado mi vida. Me dejé llevar por la ira, el odio y la maldad después de que mi familia me maltratara como a un leproso. Desde los 17 años, y me hise una persona tan cruel y malvado porque mi familia me rechazó, y me desquité con todos los demás que realmente se preocupaban por mí. Maltrate a la gente que mi queria – causa de mi familia que me enfrio y me hise un diablo. Estaba lleno de odio – causa de el rechezo de mi familia. Ahora que Dios me ha habierto mis ojos, he aprendido a dejar ir el dolor, pero todavía duele profundamente dentro de mí. Por favor, si alguien lee estas palabras, no esperen hasta el fin de los tiempos para perdonar a su amigo, a su familia o incluso a ustedes mismos. Háganlo ahora. El tiempo no espera a nadie. Disfruten de la vida dando gracias a quienes aún los aman. Si no tienen a nadie, Dios siempre los amará a pesar de todo. Somos gente que hace ese hoyo del que no podemos salir. Dios vio mi sufrimiento y me dio una segunda oportunidad. Siempre estará ahí para mí. Cuando me siento tan triste y tan amargado, busco a Dios – en lugar de esa botella de licor. Ese cigarrillo y la marihuana que hicia antes. Tengo que cuidar de mis seres queridos, de los que aún tengo. No son mi familia de sangre. Todos se han ido. ¿Pero quién dijo que la familia tiene que ser de sangre? Para mí, es el pegamento espiritual que me mantiene unido a las personas que realmente me aman, y haré cualquier cosa por ellos que Dios me permite. Gracias, querido Dios. Gracias por secar mis lágrimas. Cuidad a mi abuela. – Tu soldado carnal, Danny Duran.
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